Ciencia y luminosidad: efectos en la vista y avances tecnológicos en las luces luminosas

Los seres humanos hemos avanzado muchísimo en la forma que tenemos de iluminar nuestros espacios. El hogar, las calles, los automóviles o los aparatos electrónicos son ejemplos muy claros. Un invento que ha cambiado nuestra vida procede de un científico estadounidense, Nick Holonyak. Este fue el creador del LED (en castellano Diodo Emisor de Luz), que ha ido sustituyendo las luces incandescentes.

Esta revolución en las tecnologías de la iluminación acabó con la necesidad del gas en las bombillas. En su comienzo, esta luz era precaria y tan solo capaz de emitir en baja intensidad una luz roja. Sin embargo, en la actualidad, puedes comprobar perfectamente que el LED emite en cualquier color y con una gran intensidad.

Las ventajas del LED

En primer lugar, y quizá la que más le guste a tu bolsillo, que su coste de fabricación es muy bajo y además, su mantenimiento es prácticamente inexistente. Y esto, unido al hecho de que se encienden enseguida. Es muy difícil que veas fundirse una bombilla LED y no da problemas con el calor, así que olvídate de las quemaduras.

Otra gran ventaja que ofrece este tipo de luz es la capacidad para emitir luz en cualquier color y en muchos tipos de intensidades. Esto lo puedes ver perfectamente en los televisores que cuentan con esta tecnología; lo que se traduce en una calidad de visionado muy alta.

Goza de gran flexibilidad para funcionar con voltajes muy bajos y prestar un servicio de enorme eficiencia. Flexibilidad que se traduce también en el medio ambiente y en la salud. La luz LED no emite radiaciones ultravioletas ni infrarrojas y sus emisiones de CO2 son mínimas.

¿Dónde se usa esta tecnología?

La luz que emite el LED es muy llamativa para el ser humano, lo que atrae su atención. El caso más conocido son las de los adornos de Navidad. Esos grandes árboles que se pueden ver en las ciudades cuentan con esta tecnología, que genera gran atracción en el público. Pero sus usos son mucho más numerosos.

Los letreros luminosos son otro ejemplo perfecto. Te muevas por donde te muevas, es imposible que si hay una farmacia no seas capaz de verla. Esos letreros luminosos verdes y rojos son inconfundibles. Pero también han contribuido a mejorar la iluminación de los lugares públicos, con una luz más potente y más clara.

Si circulas a menudo de noche, este tipo de luz la has visto con toda seguridad. Mercedes-Benz y Audi llevan muchos años investigando en este tipo de iluminación para sus vehículos. En principio, estuvieron enfocados en las luces que requieren iluminación menor, como las luces de posición. Actualmente, se usan en todos los faros con una iluminación más clara para el conductor e, incluso, menos invasiva para los demás.

Sus usos van todavía mucho más allá: la iluminación del pavimento de las calles, los locales de negocio o los carteles en los estadios deportivos. Esos últimos, por ejemplo, emplean esta tecnología para iluminar sus instalaciones de juego. Y no podemos olvidarnos de su uso en la carretera, como en los paneles informativos y en la señalización.

avatar

raulbuira

Hola a todos los visitantes. Mi nombre es Raúl, y me encanta la ciencia. Me encanta estudiarla, experimentarla y compartirla con todo el mundo y por ello me he decidido a crear este blog.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *